Capítulo 8

Reencuentro



#4040

-¿Que tal resultó el experimento?-preguntó el jefe-¿Lograste tener control del cuerpo?


-Asi es jefe, siento que ahora tengo aún mas entendimiento sobre mi propio magt-respondió Hacker-No veo la hora de probar mi nuevo juguete. 


-¿Y como lo probarás?


-Me metí en sus recuerdos-explicó Hacker-Creo que le haré una visita a su antigua facción. Será una excelente ocasión para probar esta nueva técnica.


-Haz lo que quieras mientras puedas perfeccionar tu habilidad-le dijo el jefe.


Hacker rebosaba de la emoción. Después de múltiples intentos fallidos, y muchos cuerpos destruidos, finalmente había logrado apropiarse de un cuerpo. 


-Por cierto, hacker… ¿Que crees que cambió para que pudieras lograrlo con este cuerpo?


-Pues este cuerpo tiene muy poco vold. Creo que eso lo hizo más fácil. Pero no se preocupe, le prometo que lograré apropiarme de cualquier cuerpo. 


Hacker observó el cuerpo en la cápsula. Había tomado tiempo, pero por fin veía avances. Sentía curiosidad por poner este nuevo poder en acción. Además, esta facción…


-Coincidentemente, el líder de esta facción es un experimento que escapó de uno de mis laboratorios hace un tiempo-dijo Hacker mientras giraba sobre su silla y veía las multiples computadoras en su escritorio-Me gustaría ponerlo a prueba antes de enviar a mi nuevo juguete. Enviaré a un par de soldados de bajo rango a atacar esa facción, si le parece bien.


-Me da igual-le dijo el jefe, cortante-Solo traeme resultados. 


Hacker observó como el jefe se daba la vuelta y se dirigía a la salida. Una vez que estuvo fuera, Hacker exhaló un suspiro. “Es muy intimidante en persona” pensó “No puedo fallarle”. Hacker se dio unas palmaditas en los cachetes y empezó a teclear en sus computadoras. Debía comenzar a preparalo todo. Sacudió el polvo de su escritorio y tambien de su ropa. Obersvó durante unos instantes el parche de escudo con borde dorado y una corona en el centro, que lo identificaba como Duque. Hacker nunca había sido partidario de llevar parches así, pero era decisión del jefe. “Vaya, el jefe si que tiene mucho poder…” pensó Hacker mientras tecleaba sin parar “Bueno, supongo que es lo que tiene ser el Emperador”. 




#2086

Sancho fue el último en llegar. Salvaic observó extrañado como el cuerpo de Sancho estaba lleno de moretones y contusiones. Salvaic se sorprendió al ver que Sancho venía acompañado de un extraño perrito que caminaba en dos patas. 


-¡Finalmente llegas, Sancho!-exclamó 31, que estaba sentado al lado de Salvaic.


Las presentaciones habían sido rápidas y un poco incómodas. Los nuevos miembros se habían presentado con cautela y desconfianza (excepto Rayo, claro, quien rebosaba de energía y felicidad). Salvaic pensaba que Aldo era un sujeto extraño. Después de presentarse, había ido directo a su cuarto y se había encerrado ahí. Por otro lado, Sharker era un sujeto bastante agradable. Salvaic había podido conversar un poco con él, y se había dado cuenta de que ambos habían vivido una realidad similar. Ambos vivían en zonas pobres y tenían que robar comida para sobrevivir. 


-¡Me alegra ver que casi todos han podido regresar con un nuevo miembro!-exclamó 31. Salvaic notó que Román estaba rojo de la vergüenza, probablemente al ser el único que no había logrado reclutar a nadie. 


-Por cierto, Sancho…-empezó 31-¿Por qué tardaste tanto?


-Me perdí-respondió Sancho.


-¡Fue toda una travesía!-exclamó el perrito, alegre.


Hubo un instante de silencio en la sala. 


-¡Ese perro habla!-gritó Sharker, sorprendido. 


Rayo, al oir esto, corrió desde la cocina hasta la sala. Sus ojos brillaban con emoción y curiosidad.


-¡Esto es increíble!-Rayo rodeaba al perrito, tocándolo y mirándolo-¡Un perro parlante!


-¡Su-suéltame!-exclamaba el perrito, incómodo.


-¡Hay que mostrárselo a Aldo!-exclamó Rayo. Acto seguido, tomó al perrito con ambas manos y corrió hacia las escaleras.


-¡Nooooo!-gritaba el perrito, llorando.


El grupo observó desconcertado la escena. Rayo subió las escaleras a toda prisa con el perrito entre brazos. 

-Es un buen perro-le dijo Sancho a 31-Su nombre es Hero, y usa magt de perro. 


-Que tipo de magt tan extraño-dijo Luisito-Parece bastante débil.


-No pasa nada-dijo 31-¡Todo miembro de nuestra facción se volverá muy fuerte y juntos alcanzaremos la cima!


Salvaic a veces no podía creer el alegre optimismo de 31. Por la expresión de Sharker, Salvaic dedujo que debía estar pensando lo mismo.


-Mañana me gustaría hacer una demostración de habilidades-dijo 31.


Salvaic lo miró, extrañado.


-¿Que es eso?


El grito desconcertado de Aldo unos pisos mas arriba los interrumpió. “Rayo ya le debe haber presentado a Hero” pensó Salvaic.


-Cuanta energía tiene Rayo-dijo 31 entre risas.


-Es impresionante-dijo Sancho-Yo ya no tengo fuerzas para nada. Por cierto 31, ibas a explicar eso de demostración de habilidades.


-¡Es verdad, casi lo olvido!-exclamó 31-Creo que sería bueno que cada miembro conociera un poco mejor las habilidades de cada uno. Mañana saldremos al exterior a hacer una demostración del magt de cada uno. De esta manera, yo también podré evaluar la habilidad de los nuevos reclutas. 


-Eso tiene sentido-dijo Sancho. Acto seguido, soltó un bostezo-Si me lo permites, iré a descansar. Estoy muerto.


-Adelante, Sancho-se despidió 31-Buenas noches. 

-Yo también iré a dormir…-dijo Román, aún rojo de vergüenza. Sin darle tiempo a 31 de decir nada, Román se marchó. 


-31, si te parece bien… me gustaría llevar a Sharker conmigo para mostrarle mejor la fortaleza-dijo Luisito.


Salvaic vio que Sharker reaccionó sorprendido ante esto.


-Adelante-dijo 31-Luego de que le muestres la base asegurense de descansar bien para la demostración de habilidades de mañana.


-Por supuesto-dijo Luisito con una sonrisa, y se dirigió hacia Sharker-¿Vamos?


Sharker se levantó del sofá y acompañó a Luisito.


Total, en la sala quedaron solamente Salvaic y 31. 


-Por cierto, Salvaic, acerca de lo que me comentaste el otro día…-empezó a decir 31-Sobre lo de Magmar.


Salvaic casi lo había olvidado. 


-Es verdad. Eso de que estaba vivo y estaba siendo perseguido por La Discordia-dijo Salvaic-¿Por qué lo buscan?


-No conozco todos los detalles, pero Magmar ha sido de los pocos capaces de escapar de El Refugio-explicó 31.


-¿El Refugio?


-Es la prisión de máxima seguridad de La Discordia. Es casi imposible escapar de ahí. A Magmar le tomó 10 horas escapar. Es una enorme torre, con guardias y trampas. 


-¿Por qué es tan díficil escapar de ahí?-preguntó Salvaic.


-Quien está a cargo de El Refugio es un Rey. ¿Luisito te habló de los títulos, verdad?


Salvaic asintió. 


-Entonces sabrás que el título de Rey es el segundo más alto, solo por detrás del de Emperador. El Rey que maneja El Refugio es Ethien, un sujeto completamente negro que usa magt de armas. Escapar de él es prácticamente imposible. 


-¿Y La Discordia nunca supo que Magmar era parte de esta facción?


-Pues no. Nuestra base está en un lugar bastante alejado y recóndito. Magmar estaba seguro aquí, al igual que nosotros. 


-¿Que opinas de los nuevos reclutas?-le preguntó Salvaic-Disculpa por tantas preguntas.


-No te preocupes, Salvaic-respondió animado 31-¿Que qué opino de los nuevos reclutas? Hmmm… Rayo tiene una cantidad de vold monstruosa. Seguro que si entrena, llegará muy lejos. Aldo es una incorporación muy útil por sus habilidades, aunque eso ya lo verás mañana. El magt de Sharker nos será de mucha ayuda, Luisito hizo bien en reclutarlo. Y Hero… tengo expectativas de verlo mañana. 


Salvaic se despidió de 31 y se dirigió hacia su cuarto. Todo eso de los títulos, y El Refugio… era demasiada información. Salvaic dormiría como un bebé. Debía dormir bien, ya que mañana tendrían la demostración de habilidades. Abrió la puerta de su habitación y contempló su cama. Se acostó en ella casi de inmediato, habían sido unos días largos. Mientras sus parpados se cerraban, Salvaic pensó en Magmar y en la pelea que habían tenido. “El Refugio…” pensó “Se oye como un lugar muy terrible. Espero nunca tener que ir ahí”.