Capítulo 10
Reto
#1999
Román trataba de calmar sus nervios mientras el equipo Ballena discutía un plan.
-Yo creo que lo primero que tendríamos que definir es quién va a llevar la gema-dijo Luisito, mientras sostenía cuidadosamente la gema morada de su equipo en la palma de su mano.
Román alzó tímidamente su mano. Había tenido muy poca experiencia en combate, una prueba así era algo nuevo para él. Esperaba poder mantenerse al margen.
-Yo podría llevar la gema…-dijo, nervioso.
Luisito lo observó unos segundos.
-No, lo siento, Román. Creo que la gema debería llevarla alguien menos nervioso.
Román asintió con pesadez.
-¡Yo la llevaré!-gritó enérgico Rayo-¡Soy muy fuerte! ¡Nadie podrá robarme la gema!
Luisito ni lo pensó esta vez.
-No, Rayo… Me preocupa que accidentalmente rompas tú mismo la gema si estás muy emocionado.
“¡Por cierto!” había dicho 31 unos minutos antes “¡Si la gema de un equipo se rompe, este equipo perderá automáticamente la prueba!” Román se había dado cuenta al igual que todos los demás que aquello significaba que bastaba con romper la gema del equipo rival para ganar.
Rayo hizo un pequeño berrinche, pero finalmente se calmó.
-Pienso que tú deberías llevar la gema, Sharker-le dijo Luisito-Con tus maniobras evasivas será fácil para ti mantener a salvo la gema.
Sharker recibió con cuidado la gema que Luisito le entregó. Román notó que Sharker la sostenía con ambas manos, solo por si acaso.
-Muy bien, escuchen-dijo Luisito-Este es el plan.
El grupo se acercó para oír lo que Luisito había planteado.
-Rayo será la lanza del equipo. Él irá por delante. Rayo, necesito que concentres toda tu energía en robar la gema rival. Si no te queda alternativa simplemente destrúyela. No te contengas.
Rayo sonrió con picardía.
-Yo iré segundo. Mis dos técnicas me permiten atacar y defender, así que creo que lo mejor es que vaya al medio. Sharker, tú irás al final. Usa tus habilidades para mantenerte oculto y escapar del enemigo.
Sharker asintió.
-Y tú Román…
Román se tensó, listo para recibir las indicaciones.
-Quédate escondido en los árboles. Quiero que invoques varios monos ardilla para despistar a los rivales. También quiero que actúes como vigía. Si vez que Sharker está en peligro, invoca un mono aullador para que nos dé la señal. No te involucres en el combate.
Román agachó la cabeza y asintió. Claramente no iban a confiar en alguien como él para involucrarse en la pelea. Se sentía como un estorbo para sus compañeros. No había podido reclutar ni un solo miembro, y ahora lo que más miedo le daba era que su equipo pierda por su culpa.
-No te sientas mal-le dijo Luisito. Román dedujo que había visto su cara y trataba de consolarlo-Tienes una tarea importante. Ser vigía es más importante de lo que crees. Nos alertarás si el plan falla.
Eso consiguió motivar a Román.
-¡Muy bien!-exclamó 31-¡Se acabó el tiempo para planear! Ambos equipos, por favor diríjanse a lados opuestos del bosque Polenta. Yo les avisaré cuando inicie la prueba.
Román sentía mariposas en el estómago. Tenía que hacer su mejor esfuerzo, no quería ser una carga para sus compañeros.
-Bueno chicos-dijo Luisito-Cada uno ya sabe lo que tiene que hacer. Ahora concéntrense y den lo mejor de ustedes.
-¡Vamos equipo!-exclamó Rayo mientras daba puños al aire-¡A ganar!
Román vió como Sharker metía la gema en el bolsillo de su sudadera. Román suspiró, se dió unas palmaditas en la cabeza con sus tentáculos, y se dirigió al bosque Polenta junto a sus compañeros.
#9264
Sancho observaba a Salvaic con molestia. No quería ser de su equipo. No le agradaba. Sancho tendría que pensar en un muy buen plan para hacer que el equipo Camarón funcionara. El único rescatable era Aldo, y eso porque no lo conocía muy bien. Sancho observó a Hero, quien también lo observaba mientras sacaba su lengua. Sancho frunció el ceño.
-Muy bien todos, escuchen la estrategia-dijo Sancho-Yo llevaré la gema.
-¡Ni hablar!-exclamó Salvaic, quien se rehusó a darle la gema-¡La romperás con tus grandes músculos sin darte cuenta, idiota!
Sancho sintió ganas de estrangularlo ahí mismo.
-¡Entonces lleva la gema tú, si tanto insistes!-exclamó Sancho, con enojo.
-¿Y si la llevo yo?-preguntó Hero.
-¡¡No!!-gritaron Sancho y Salvaic a la vez.
En eso, Aldo tomó la palabra.
-Antes de empezar, les explicaré mi magt-dijo-Es simple, puedo usar mis códigos para interferir en las acciones del rival. Yo me encargaré de los rivales que no tengan la gema.
Sancho lo observó unos instantes. Aldo era un nuevo recluta, pero ya demostraba liderazgo. Salvaic parecía asombrado.
-Sancho-dijo Aldo. Sancho se sorprendió un poco. No acostumbraba a recibir órdenes que no fueran de 31-Tú encárgate de Rayo. Se ve muy fuerte, así que te lo confiaré a ti como miembro del alto mando.
-Espera-lo interrumpió Salvaic-Rayo es un monstruo. No sé si Sancho pueda contenerlo. Creo que sería mejor si Aldo se encargara de él, podría frenarlo bastante tiempo con sus habilidades.
Aldo resopló con pesar.
-De acuerdo, yo frenaré a Rayo-dijo con pereza. Aquello no debía generarle mucha emoción-Entonces tú encárgate de los demás, Sancho.
Sancho asintió, enojado. Salvaic lo subestimaba. Claro que podría contra Rayo. ¿Que tan fuerte podría ser?
-Salvaic, ¿usas magt de oscuridad, verdad?-le preguntó Aldo.
Salvaic asintió.
-Bien, entonces tú ve por la gema. Tus ataques de larga distancia serán perfectos para esta prueba.
Salvaic asintió con firmeza.
-¿Y yo que hago?
El grupo se giró hacia la vocecita que había hecho esa pregunta. Era Hero, aún con la lengua afuera. Sancho notó que Aldo hizo una mueca.
-Tú… este…-pensó Aldo-Haz tus cosas de perro o algo así. Persigue mariposas. Mantente lejos del peligro.
Hero soltó un gruñido de protesta.
-¡Yo puedo ser útil! ¡Enserio!-gritaba mientras daba pataditas al aire.
Sancho lo observó con malestar. Sería una carga para el equipo. Lo mejor sería mantenerlo lejos de la acción para que no estorbe.
-¡Muy bien!-exclamó 31-¡Se acabó el tiempo para planear! Ambos equipos, por favor diríjanse a lados opuestos del bosque Polenta. Yo les avisaré cuando inicie la prueba.
Sancho se puso de pie y observó a su equipo. Salvaic escondía la gema en el bolsillo de su pantalón. Hero le mordía los zapatos a Aldo en señal de protesta. Aldo trataba de sacárselo de encima. Sancho observó al equipo Ballena. Todos avanzaban con seguridad en fila india. Cada uno parecía saber su labor. “Estamos perdidos” pensó Sancho. Ambos grupos se dirigieron a lados opuestos del bosque Polenta mientras 31 observaba desde la fortaleza.
-¡Déjame hacer algo!-le exigía Hero a Aldo, quien trataba de alejarlo con sus tentáculos morados.
#2022
Luisito observó a los miembros de su equipo, ya en posición. El bosque Polenta estaba justo frente a ellos.
-¡Qué emoción!-exclamó Rayo mientras desbordaba un aura asesina-¡Esto será muy divertido!
Sharker estiraba un poco y Román se daba palmaditas en la cabeza con sus tentáculos. Luisito pensó que sería una tarea sencilla. Quizá el único problema sería Sancho, así que Luisito se encargaría personalmente de él. En eso, la voz de 31 lo sacó de sus pensamientos.
-¡Equipos!-gritó desde la fortaleza-¡Comiencen!
Rayo avanzó con una velocidad descomunal mientras dejaba pequeños rastros de descargas a su alrededor.
-“Paso relámpago”-dijo mientras se reía como un niño en juguetería.
Rápidamente los dejó atrás. Román se trepó al primer árbol con el que se topó y empezó a moverse por las copas de los árboles. Luisito se adentró en el bosque y Sharker iba detrás de él. “Allá vamos” pensó Luisito, sonriente. El grupo se acababa de adentrar en las profundidades del bosque Polenta, mientras la maleza y la oscuridad los envolvía.
#8086
En cualquier momento daría inicio la prueba. Aldo trataba de no prestarle atención a Hero, quién seguía tratando de convencerlo para tener un rol en la prueba. Aldo observó el bosque Polenta. “Son árboles muy altos” pensó.
-Para la prueba, usaré el 1% de mi poder-dijo Sancho mientras estiraba.
Aldo notó que la musculatura de Sancho incrementó, pero no se rompió su ropa.
-¿Cómo te sientes? ¿Preparado?-Aldo volteó a ver quién le hablaba. Era Salvaic.
Aldo asintió con la cabeza, desganado. Sentía mucha pereza de tener que hacer una prueba como esa. Comenzaba a arrepentirse de haberse unido a esa facción.
-No estés nervioso-le dijo Salvaic, poniéndole una mano en el hombro.
-No estoy nervioso-respondió Aldo, con cierto fastidio.
-Estar nervioso es algo normal, yo muchas veces he…
-¡Que no estoy nervioso!-le gritó Aldo.
-¡Equipos!-gritó 31 desde la fortaleza-¡Comiencen!
El aviso los agarró distraídos, por lo que el equipo Camarón tardó unos segundos en reaccionar. Aldo corrió hacia los árboles, con Salvaic a su derecha y Sancho a su izquierda. A Hero lo perdió de vista. Los tres se movían entre los troncos y arbustos a gran velocidad. Sancho iba primero, gracias a la musculatura en sus piernas. Aldo trataba de concentrarse a ver si lograba oír algo, pero no oía ningún paso ni voces. En eso, se oyó un trueno.
-¿Habrá tormenta?-preguntó Salvaic.
Aldo alzó la mirada. El día estaba radiante. No había una sola nube en el cielo. En eso, se oyó otro trueno, esta vez acompañado por unas risas. Unas ramas de árbol se desprendieron y fueron a su dirección. Aldo las hizo a un lado con uno de sus tentáculos.
-Ay, carajo…-murmuró Salvaic.
Rayo caía sobre ellos mientras pequeñas descargas emanaban de sus piernas. Se estaba riendo lleno de emoción. Sancho se adelantó y se preparó para darle un puñetazo.
-¡“Impacto Tesla”!-gritó Rayo. De su puño derecho empezaron a emanar pequeñas descargas de electricidad.
El choque de puños entre Sancho y Rayo sonó como un trueno. Sancho salió despedido y chocó contra el tronco de un árbol. Trataba de recuperarse de la descarga que había recibido.
-¡JAJAJAJAJA!-reía Rayo con locura-¡Que divertido!
Rayo se abalanzó contra Salvaic a gran velocidad. Aldo reaccionó a tiempo y activó “Freeze”. Un cubo de códigos encerró a Rayo, dejándolo inmóbil.
-¡Ustedes dos, muévanse!-les dijo Aldo-Yo lo detendré.
Sancho y Salvaic asintieron y siguieron avanzando. Aldo observó a Rayo, aún atrapado en el cubo. En eso, pequeñas partículas eléctricas comenzaron a rodear el cubo. “Esto debe ser una broma…” pensó Aldo. Con el sonido de un relámpago, el cubo que encerraba a Rayo se deshizo.
-Eso fue “Descarga”-le dijo Rayo, sonriente-Liberé una parte de la electricidad que tenía acumulada en un estallido alrededor de mi cuerpo.
Aldo apretó los dientes.
-¡Eres muy bueno!-exclamó Rayo, emocionado-¡Ven por mi!