Capítulo 6

Reconstrucción



#2086

Una semana había pasado desde que Valen fue expulsado de la facción. Había sido una semana de poca productividad y movimiento. Román había seguido las instrucciones del libro de Ben al pie de la letra y se las había arreglado para preparar una medicina para los heridos. La clave estaba en moler Árnicas (un tipo de planta medicinal) y mezclarlas con leche. De este modo, Román pudo sanar las heridas del grupo. Salvaic había estado tres días postrado en cama descansando, pero finalmente se sentía como nuevo. Durante estos días el castillo se sintió bastante vacío y callado. Salvaic acostumbraba a rondar por los pabellones, sin nada que hacer. Sancho se había concentrado en reparar las partes dañadas. Las veces que Salvaic había intentando entablar conversacion con él, no obtuvo respuesta. Sancho simplemente seguía trabajando. 31 se la había pasado encerrado en su cuarto, sin salir ni un solo momento. Y a saber dónde estaba Luisito. “Esto es una mierda” pensó Salvaic mientras estaba en el sofá de la sala frente al televisor “Solo hay un canal”. Salvaic estaba harto de ver el mismo programa una y otra vez. Pana TV, como se llamaba el programa, era el canal de noticias oficial de La Discordia. Todos los días era más de lo mismo. Alguna facción que había intentado revelarse contra ellos y habían sido brutalmente destrozados, la ejecución de algún prisionero o el pronóstico del clima.


-¿Qué haces?-a Salvaic lo sorprendió una voz a su espalda. Se volteó rápidamente y vio a Luisito mirándolo con una sonrisa. 


-Nada-respondió Salvaic resoplando-Mirando la televisión por si hay alguna noticia interesante. 


-Es casi siempre lo mismo-le dijo Luisito-Dudo que transmitan algo que sea de tu interés. 


Salvaic asintió, aburrido. Iba a proceder a seguir viendo la televisión, cuando Luisito se sentó a su lado.


-Oye… ¿y cómo has llevado todo lo que pasó la semana pasada?-le preguntó.


Salvaic lo pensó durante un momento.


-Pues nunca conocí a Ben, y tampoco pude conocer bien del todo a esos cuatro miembros que expulsaron-dijo Salvaic-Igualmente lamento tu pérdida. Román me dijo que Ben era tu amigo, ¿cierto?


Luisito asintió.


-Él siempre fue bastante amable conmigo cuando me uni a la facción. 


-¿Y cómo así fue que te uniste a La Chatarrera?-le preguntó Salvaic, con curiosidad. 


-Pues fue Sancho quien me recrutó. Justo por esos momentos andaba en busca de unirme a una facción, así que acepté sin dudarlo. 


-¿Y por qué te querías unir a una facción?


Luisito lo meditó durante un breve instante. 


-Supongo que quería estar rodeado de gente fuerte. En este mundo los que viajan solos no duran mucho. 


Salvaic iba a preguntar una cosa más, pero la voz de una mujer lo interrumpió. 


-A continuación, La Discordia anunciará oficialmente al nuevo Conde del nuevo mundo-era una reportera hablando en Pana TV, leyendo las noticias.


-¿Qué es eso de Conde del nuevo mundo?-le preguntó Salvaic a Luisito, extrañado. 


-¿No lo sabes?-Luisito observó a Salvaic, incrédulo.


Salvaic negó con la cabeza, avergonzado.


-Pues al ser la facción más poderosa del nuevo mundo, el mundo después de la cuarta guerra mundial, se encargaron de diseñar una jerarquía para mantener ordenado al resto-explicó Luisito-Otorgan estos títulos a los individuos que ellos consideren dignos de tal reconocimiento. Los más poderosos del mundo son quienes reciben alguno de estos títulos. Pero hay una razón detrás de otorgar estos títulos.


-¿Y cual es?-preguntó Salvaic, intrigado.


-Si bien al entregar algún título están reconociendo al individuo su poder, esto a su vez lo pone en la mira del resto del mundo. Los débiles saben perfectamente con quién no deben meterse y los de mismo rango buscan vencerlos. Es una forma de dividir a las personas por clases. Y también, un sutil recordatorio de que todas las personas están por debajo del Emperador.


-¿El Emperador?


-Es el líder de La Discordia y el ser más poderoso del nuevo mundo. El único que ostenta el título de Emperador, el más alto de los títulos en la jerarquía de La Discordia. El título más alto es el de Emperador, le sigue el de Rey, luego el de Duque, luego el de Marqués, luego el de Conde, luego el de Visconde y finalmente el de Barón. Cuando La Discordia te otorga un título, uno de sus drones te localiza y te pone un parche en la ropa que represente tu título. De esta manera, exhibes visualmente tu estatus, y te cambian el parche si te ascienden o te descienden. 


-¿Y cómo son estos parches?


-El de Barón es un escudo simple, el de Visconde es un escudo con una estrella en el centro, el de Conde es un escudo con borde dorado y dos estrellas en el centro, el de Marqués es un escudo con borde dorado y una espada en el centro, el de Duque es un escudo con borde dorado y una corona en el centro, el de Rey es una corona y el de Emperador es un sol. 


Salvaic trataba de procesar toda esa información.


-¿Y cómo es el Emperador?-preguntó.


-Nadie fuera de La Discordia lo ha visto jamás. Nunca sale en televisión y tampoco sale de la base de La Discordia. Es un misterio. 


-El que se sumará a la lista de Condes es Lau, líder de la facción El Ejército de Lau-Salvaic observó la imágen presentada en la television del nuevo Conde. Tenía unos ojos de un brillante color morado, llevaba un Ushanka y tenía una enorme cicatriz en el ojo izquierdo. 


-Bueno-empezó a decir Salvaic-La verdad ya estoy muy cansado, asi que creo que iré a tomar una siesta.


Salvaic se despidió de Luisito, se paró del sofá y estaba por irse hasta que la señora de Pana TV habló de nuevo.


-En otras noticias, el prisionero con el código #1717, que escapó de la prisión de La Discordia hace un par de meses, fue avistado en un pueblo en el territorio de El Lago. Varios guardias de La Discordia ya están en su búsqueda. A continuación, una foto del fugitivo. 


Salvaic observó la foto y abrió los ojos como platos.


-Es Magmar-dijo Luisito-Está vivo. 




#9264

Apenas Román le comunicó el aviso, Sancho se dirigió a la sala. Se empezaba a preguntar cuándo saldría 31 de su habitación. Se alegraba de que finalmente comenzara la acción nuevamente. Al llegar junto a Román a la sala, Salvaic, Luisito y 31 ya los estaban esperando. 


-Sientense, por favor-les dijo amablemente 31-Tengo un anuncio que dar. 


Sancho y Román se sentaron en el sofá, listos para escuchar lo que 31 tenía para decir. 


-Muchachos-comenzó-La semana de luto hacia Ben ha concluido. Debemos seguir adelante, es lo que él hubiera querido. 


Sancho sonrió. 


-Es por eso, que dada la expulsión de varios de nuestros miembros…-dijo 31-¡Es la hora de hacer reclutamiento!


Sancho, Román y Luisito resoplaron con queja. Sancho odiaba hacer reclutamiento. Debía recorrer varios kilómetros y tratar de convencer a personas de unirse a su facción. Había vuelto muchas veces con las manos vacías. 


-¡Vamos muchachos!-les animó 31-¡Que son esas caras! ¡Deben sentir el espíritu de reclutamiento! ¡Que sea como un BUMP! ¡Y otro BUMP!


31 lanzaba puños al aire con entusiasmo. El resto de la sala no compartía su emoción por el reclutamiento. Sancho vio que Salvaic mostraba cierto interés. 


-Esta vez, dada la escasez de personal…-les dijo 31-¡Nos dividiremos! Cada uno de nosotros irá a una zona cercana a tratar de reclutar por lo menos a un miembro. 


Salvaic lo interrumpió.


-¿Y cómo hago eso? Nunca antes había reclutado. ¿Qué debería decir?


-Tú solo di todas las cosas geniales que ofrece La Chatarrera-le respondió 31.


Sancho vio que Salvaic hizo una mueca. 


-Bueno-dijo Sancho-¿A que zona irá cada uno?


-Buena pregunta, Sancho-le dijo 31. 31 meditó unos instantes-Yo iré a Las Cucardas, Román irá a El Apagón, Luisito irá a La Tercera, Salvaic irá a El Rincón y Sancho reclutará en El Valle del Fuego. 


Sancho odiaba El Valle del Fuego. Eran unas montañas selváticas con cuevas llenas de estalactitas y estalagmitas. Y la única forma de atravesar esas zonas era mediante coches especiales. Y Sancho no era muy bueno conduciendo.


-¡Eso es todo!-exclamó 31-¡Que comience el reclutamiento!