Capítulo 14
Represalia
#2107
Hero quería luchar junto a sus compañeros. Le molestaba que Sancho siguiera menospreciándolo, incluso cuando había sido el propio Hero en destruir la gema del equipo rival en Atrapagemas.
Hero observaba a Salvaic tratando de liberarse de esos hilos rojos. Sancho (ahora sin pantalones que morder) y Luisito trataban de acercarse a Valentina mientras esquivaban esas pequeñas bolitas rosadas. Hero no comprendía muy bien qué eran esas bolitas, pero por alguna razón tenía muchas ganas de perseguirlas. Hero meneó la cabeza. “¡Concéntrate!” se dijo a sí mismo “¡Este no es momento para juegos!”
Hero trató de pensar en una manera de liberar a Salvaic. “Quizá si muerdo esos hilos…”
-¿Que estas haciendo?-Salvaic trató de apartarlo mientras Hero mordisqueaba los hilos que envolvían la pierna izquierda de Salvaic.
-Intento romper estos hilos-Hero mordía con todas sus fuerzas, pero los hilos no se rompían.
-Es inútil-le dijo Salvaic-Estos hilos son vold puro, no se romperán con ataques físicos.
Hero y Salvaic se miraron a los ojos durante un par de incómodos segundos.
-¡Eso es!-exclamó Hero, moviendo su colita.
-¿Qué cosa?
-¡Tal vez un ataque de magt pueda romper los hilos!
Hero y Salvaic se miraron a los ojos durante un par de incómodos segundos.
-Un momento…-dijo Salvaic, pensativo-¡Lo tengo! ¡Quizá un ataque de magt pueda romper los hilos!
Hero refunfuñó. Le había robado la idea. Hero vio como Salvaic materializó fuego de color negro en su mano derecha, formando una medialuna.
-Con esto cortaré los hilos-dijo Salvaic, mostrándole a Hero la medialuna.
-¿Qué es eso?-preguntó Hero.
-Es una cuchilla.
-¿Qué es eso?-preguntó Hero.
-Sirve para cortar.
-Entendido.
Usando la medialuna, Salvaic logró cortar finalmente los hilos.
-¡Si! ¡Funcionó!-dijo Salvaic mientras acariciaba su pierna-Poco a poco siento que puedo mover mi pierna otra vez.
Una de esas bolitas rosadas pasó justo entre los dos a una gran velocidad.
-Eso estuvo cerca-dijo Salvaic-Hero, tú ve a refugiarte, es peligroso. Yo iré a apoyar a Luisito y Sancho.
-¡Pero quiero ayudar!-protestó Hero.
Salvaic lo miró, dudando.
-¿Dijiste que usabas magt de perro?
-¡Así es!
Salvaic suspiró.
-De acuerdo, podrás ayudar.
-¡Si!-Hero estaba muy feliz.
-Este es el plan-le explicó Salvaic-Quiero que intentes pasar inadvertido, y logres posicionarte detrás de Valentina. Cuando te de la señal, la atacas por la retaguardia.
-¡Entendido!-exclamó Hero dando saltitos-¿Cuál será la señal?
-Usaremos una palabra clave-Salvaic pensó unos instantes-La palabra clave será “Chocolate”.
Hero hizo una mueca de desagrado.
-¡Qué asco!
Salvaic se dirigió a ayudar a Sancho y Luisito. Hero se armó de valor, y empezó a rodear el terreno sigilosamente, escondido entre la hierba alta. “¡Esta es mi oportunidad!” pensó “¡Les demostraré que puedo ser útil!”
En eso, Hero vio una mariposa posarse en una flor cercana. “¡No escaparás, mariposa!” pensó Hero mientras se disponía a cazar a la mariposa.
#7952
31 estaba en problemas. Debía esquivar a la vez los ataques incesantes de su otro yo relleno de algodón y la aguja que blandía Sergio. “¿Tendrá toxinas como las mías?” pensó “Sergio dijo que podía copiar mis habilidades… pero también dijo que era una copia hecha muy de prisa.” Fuera como fuera, 31 no quería averiguarlo. El otro 31 dio un zarpazo en dirección al rostro de 31, el cuál 31 esquivó agachándose rápidamente. Sergio se deslizó en el suelo para intentar atravesar a 31 con su aguja. 31 se impulsó con una mano para pasar entre los dos dando una voltereta en el aire.
“Eso estuvo cerca” pensó 31 mientras aterrizaba. Sergio y el otro 31 se preparaban para cargar otra vez.
-“Lengua de serpiente”-31 recubrió su lengua con veneno, la cuál adquirió forma de serpiente.
La lengua de 31 se estiró intentando morder a Sergio, pero el otro 31 se interpuso. La serpiente mordió el brazo de la copia, dejando una abertura en las costuras. 31 observó el algodón que asomaba por la abertura que había dejado su mordida. “Me pregunto qué pasará si consigo hacer el suficiente daño.” La lengua de 31 regresó a su boca.
-¿Cuál es tu problema?-le preguntó 31, enojado-¿Por qué tu enfermiza obsesión por el dinero?
-El dinero es lo único que importa en este mundo-respondió Sergio, bruscamente.
La copia se abalanzó a gran velocidad sobre 31. 31 dio un salto hacia atrás para esquivar las garras.
-¡“Tirón vital”!-con un movimiento de su mano, Sergio atrajo a 31 hacia la copia.
31 esquivó por los pelos el zarpazo de la copia, y Sergio aprovechó la ocasión para darle una patada en la boca del estómago. 31 sintió como se quedaba sin aire. Se puso de pie a duras penas. “¿Qué puedo hacer? Si mi copia me alcanza con el veneno… pero…” 31 decidió que no ganaría nada sin arriesgarlo todo.
-¡Muere!-31 trató de golpear a su copia, pero su otro yo esquivó su puño muy fácilmente.
Su copia logró arañar el brazo derecho de 31. 31 hizo una mueca de dolor, y vió como su sangre escurría por su brazo. “Ahora, a esperar…”
-Para ser el líder de una facción y decir que ibas a matarme, eres bastante débil-le dijo Sergio, burlón-Acabaré contigo y con tus amigos y me llevaré el dinero.
31 comprobó lo que le faltaba.
-Listo-dijo, sonriente, mientras se estiraba-Ahora puedo enfocarme enteramente en destrozarte.
Sergio lo miró extrañado.
-¿Qué intentas hacer? ¿Tratas de farolear?
-La única razón por la que sigues vivo es porque solo hay alguien que puede vencerme, y soy yo mismo.
Sergio lo observó unos instantes, en silencio.
-Pero adivina que-dijo 31, relamiéndose.
-¿Que?
-Tu copia no tiene veneno-dijo, mirándolo fijamente con sus ojos amarillos de depredador-Es tu fin.
#2086
-¡No podrá esquivarnos a los tres a la vez!-gritó Salvaic a Sancho y Luisito-¡Tenemos que atacar al mismo tiempo!
-¡De acuerdo!-asintió Luisito.
Salvaic observó de reojo como 31 estaba peleando contra Sergio y contra lo que parecía ser otro 31. “¿Qué carajo?”
Salvaic empezó a concentrar fuego negro, y vio como el plasma recorría los dedos de Luisito.
-Eso no va a funcionar-les dijo Valentina, seria.
-¡“X”!-exclamó Luisito, mientras su ataque de plasma en forma de X se dirigía hacia Valentina.
-¡“Llamas del infierno”!-exclamó Salvaic mientras lanzaba una bola de fuego negro en dirección a Valentina.
-¡“5%”!-exclamó Sancho mientras lanzaba una patada a Valentina.
-“Goma rebotadora”-dijo Valentina, escupiendo chicle al suelo cerca suyo.
El chicle se expandió, y Valentina saltó sobre él. Valentina rebotó muy alto, esquivando los ataques de Salvaic y los demás.
“No puede ser” pensó Salvaic “También puede rebotar.”
-¿Alguna otra idea?-preguntó Luisito.
-Tengo una-Salvaic miró a Sancho-Pero no te va a gustar.
#7952
La copia seguía haciendo cortes a 31, pero eso daba igual. 31 podía soportar el dolor. Si su copia no tenía veneno, entonces solo debía concentrarse en una cosa: acabar con Sergio. Sergio trató de atravesar el cuello de 31 con su aguja, pero 31 inclinó su cuerpo hacia un lado. La copia le cortó la pierna.
-“Garra venenosa”-dijo 31 mientras recubría sus manos con bastante veneno.
-“Nudo”-dijo Sergio, y unos hilos rojos enredaron el brazo derecho de 31.
“Qué extraño. No siento mi brazo” 31 dio un zarpazo con su mano izquierda “Da igual”. El corte en la rodilla de Sergio chorreaba sangre. Pero esta vez no cerró. 31 sonrió. “Ya veo, estás cansado… Te debe quedar poco vold.”
-¿Se te acabó el vold muy rápido, no crees?
Sergio frunció el ceño. La copia lanzó una patada hacia 31, y este usó su mano izquierda para frenar la patada. 31 hizo una mueca de dolor mientras sentía que se le había roto un dedo. Sin poder usar su brazo derecho, 31 sujetó del cabello a su copia usando su brazo izquierdo, y arrancó parte de su cuello de una mordida. 31 escupió el algodón. Sergio lanzó un puñetazo, que 31 esquivó haciéndose para atrás. La copia se abalanzó sobre él con ambas manos listas para cortar. 31 tomó impulso flexionando las rodillas, y se impulsó a gran velocidad hacia su copia. Mientras las garras de su otro yo le cortaban el abdomen, el brazo izquierdo de 31 atravesaba el pecho de su copia.
-¡NO!-gritó Sergio, frustrado.
El cuerpo de la copia desapareció entre hilos rojos, y al suelo cayó el peluche con ojos de botones de 31.
-¡Maldito!-Sergio se abalanzó hacia 31 con su aguja.
-¡Esto es por meterte con mi facción!-31 bloqueó la aguja sujetando la muñeca de Sergio con su mano izquierda, y usando su cabeza, impactó contra la nariz de Sergio.
Sergio salió despedido hacia atrás, chocando contra los escombros del muro de la fortaleza.
-Se acabó, Sergio-dijo 31, amenazante-Perdiste. No habrá dinero para ti esta vez.
#9264
-¡Nos rendimos!-dijo Sancho, alzando ambas manos.
Luisito también alzó las manos. Salvaic hasta se arrodilló. Valentina los observó extrañada.
-¿Qué tratan de hacer?-preguntó.
-¡Nada, te lo juro! ¡Eres muy poderosa para nosotros! ¡Nos rendimos!-exclamó Sancho.
“Más vale que esto funcione, Salvaic” pensó Sancho, furioso “De lo contrario, te mataré.”
-De acuerdo, les ataremos las manos. A partir de hoy, su facción y su base quedan bajo custodia de…
-Un momento-la interrumpió Salvaic-Un momento, por favor.
Valentina lo observó, evidentemente molesta.
-¿Y ahora que quieres?
-Saber cual es tu golosina favorita-le contestó Salvaic, poniendo cara de inocente.
-¿Y para qué querrías saber eso?-Valentina frunció el ceño-Igual no tiene mucho misterio, es el chicle…
-¡Si, tienes razón! ¡Debí suponerlo!-Salvaic rió-Que tonto…
-El chicle es la mejor golosina que hay-dijo Valentina, mientras masticaba-Eres muy hablador. Te cubriré la boca también para que ya no hables. ¿Últimas palabras?
-¿Quieres saber cuál es mi golosina favorita?-le preguntó Salvaic.
-¿Cuál?
-El chocolate.
Sancho vio como un perrito adorable saltaba por detrás de Valentina. “No puedo creerlo” pensó.
-¡“Garras de perro”!-gritó Hero a espaldas de Valentina, mientras arañaba al aire.
Valentina se dio la vuelta, justo a tiempo para contemplar como 3 cortes voladores se dirigían hacia ella. Trató de cubrirse, pero los cortes impactaron de lleno, cortándole los brazos y el abdomen. Hero aterrizó, satisfecho, mientras Valentina se quedaba quieta en su lugar. “Hero lo logró” pensó Sancho “Realmente lo logró.” En eso, Sancho notó que Valentina no estaba sangrando. “¿Qué pasó? ¿Acaso no le dio?” Sancho notó entonces como algo blanco asomaba de los brazos y el abdomen de Valentina. Era casi como si fuera… algodón. Los cuatro observaban a Valentina extrañados, hasta que hilos rojos envolvieron todo su cuerpo. Valentina desapareció, y en su lugar había un peluche de costuras, con ojos de botones.
-No es real-dijo Salvaic, a su costado.
-¿Qué?-Sancho giró la cabeza para ver a Salvaic.
-Valentina no es real.
#7952
-¡NOOOO!-gritó Sergio con desesperación mientras veía el peluche que antes era Valentina, intentando ponerse de pie.
31 le aplastó el pecho usando su pie, impidiéndole moverse. Sergio se retorció, y trató de librarse de su pie, sin éxito. Arañó la pierna de 31, intentó materializar su aguja, pero su vold se había agotado.
-¡NOOOO!-seguía gritando Sergio-¡VALENTINA!
31 lo observó extrañado.
-¿Por qué te importa tanto?-le preguntó-Puedes crear otra luego.
Sergio no respondió. 31 continuó observándolo.
-¿O acaso no puedes?
-¡Cállate!-gritó Sergio, intentando liberarse del pie de 31.
-Es como la copia que hiciste de mi-le dijo 31, mientras penetraba la mirada de Sergio con sus ojos amarillos-Puedes crear todas las copias que quieras, solo debes tocarla…
-¡QUÍTATE DE ENCIMA! ¡DÉJAME IR CON ELLA!
31 frunció el ceño. Sergio seguía retorciéndose desesperadamente, intentando alcanzar el pequeño peluche que yacía a varios metros de distancia. 31 miró fijamente a Sergio.
-Esa no es una copia cualquiera, ¿verdad?
Sergio dejó de forcejear. 31 se quedó en silencio. Sergio respiraba agitadamente. Sus ojos permanecían clavados en el pequeño peluche. 31 retiró lentamente su pierna del pecho de Sergio. Sergio intentó incorporarse, pero apenas consiguió ponerse de rodillas.
-Sergio…-dijo 31, con una expresión menos seria, casi de lástima-¿Dónde está la verdadera Valentina?
Silencio. Los labios de Sergio comenzaron a temblar.
-Yo...
Intentó continuar, pero las palabras no salieron de su boca. Una lágrima recorrió la mejilla de Sergio. Después otra. Sergio bajó la cabeza, tratando de limpiarse las lágrimas que seguían brotando mientras pequeños sollozos escapaban de su garganta.
31 casi que prefería no hacer la última pregunta. Pero la hizo.
-Sergio...
Sergio no levantó la mirada. 31 observó una última vez el peluche de Valentina.
Entonces comprendió.
-Está muerta, ¿verdad?
Sergio soltó un sollozo desgarrador. Se desplomó en el suelo, hundiendo el rostro entre el césped y la tierra. Su llanto se volvió cada vez más fuerte, hasta convertirse en gritos desesperados. Salvaic, Sancho, Luisito y Hero se acercaron a ellos. Hero traía el peluche en su boca.
31 permaneció inmóvil, sin saber qué decir.
Sergio extendió una mano temblorosa hacia el pequeño peluche.
-Valentina…-consiguió murmurar entre lágrimas.
Pero nadie respondió.